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La importancia de los límites el primer año de vida

¿Qué son los límites?

Los límites en la infancia hacen referencia al rol formativo como padres, marcar pautas a nuestros hijos, en una sociedad donde existen normas, y debe existir el concepto de respeto, es una forma de orientar al niño.

¿Por qué son importantes los límites?

Los límites y reglas ayudan a establecer un orden para que todos funcionemos mejor, regulando la vida cotidiana. Los límites son la otra cara del amor, nos protegen y nos permiten establecer relaciones sanas con otras personas y seres, nos hacen sentir seguros.

Los límites que ponen los padres son como una moldura imaginaria que sirve para contener un espacio donde los niños pueden crecer y crear desarrollando su autonomía y habilidades sociales, siempre haciéndolo sin salirse de la frontera que los protege a ellos y aquellos con quienes conviven.

¿Cuándo empezar aplicar la disciplina y límites a los niños?


Los límites se comienzan a establecer desde el momento en el que el bebé llega al mundo: al jugar y platicar durante el día y atender las necesidades básicas por la noche sin platicar ni jugar, el bebé aprende que el día es para jugar, explorar, cantar… y la noche es para dormir y descansar.


Conforme el niño crece, se van estableciendo nuevos límites para cuidar de su seguridad e integridad, por ejemplo: “siempre ir acompañado de un adulto al acercarse a las escaleras”, o “los contactos no se tocan”, etc.

Los límites se suelen ir estableciendo en situaciones que comprometan la seguridad y salud de los niños pequeños, así la disciplina y los límites entran en escena desde el primer año de vida del niño.

Al establecer un límite es importante hacerlo con firmeza y cariño, el tono de voz y lenguaje corporal deben ser congruentes con el mensaje que se trasmite. No tengas miedo a decir NO, estás cuidando de tu pequeño y con los límites le das seguridad.

Cada NO que se dice al niño debe ir acompañado de una cara seria y firme, sin gritar, y por supuesto sin reírnos. Muchas veces las ideas de los pequeños nos causan risas, sin embargo si decimos “no” riéndonos el niño lo interpretará como un juego. Cuando ve que ante la misma cosa o situación, los adultos responden siempre de la misma manera, con un “no” y cara seria el niño aprenderá a no hacer lo indicado y aguantarse las ganas.

Es muy importante que los padres sean consistentes a la hora de aplicar límites a los hijos. Si el niño no debe subirse en la silla, el “NO SUBA” debe ser aplicado por toda la familia, si por el contrario, un día se le permite y otro no. El niño no sabrá cuál es la regla y, si tiene ganas de subir, lo seguirá intentando.

También es muy importante explicarles a nuestros niños la consecuencia del acto, (las consecuencias ayudan a que el niño se autorregule, pues aprende qué pasa si traspasa el límite), cuando un niño entiende el motivo de una regla como una forma de prevenir situaciones peligrosas para sí mismo y para otros, se sentirá más animado a obedecerla. De este modo lo mejor cuando se aplica un límite, es explicar al niño por qué tiene que obedecer, entendiendo la razón en pocas palabras. Por ejemplo: “NO muerdas a las personas eso duele”.

También pueden sugerir alternativas, por ejemplo: “no debes pintar en la pared, te doy un cuaderno aquí puedes pintar todo lo que quieras”. Siempre que apliques un límite intenta ofrecer una alternativa recuerda que tu pequeño investigador necesita espacios donde SI puede hacer las cosas.

Aquí te ofrecemos algunos consejos para poner normas y límites a nuestros pequeñitos

HÁBITOS Y RUTINAS:

Aprender hábitos y rutinas es necesario, porque permiten a los pequeños tener cierto control sobre las situaciones y anticipar qué pasará después de una determinada situación. Proporcionan estabilidad, seguridad y equilibrio emocional. De modo que establecer y fijar rutinas diarias nos evitará tener que recordar muchos límites e instaurar un sistema de normas.


EXPLICA CON CLARIDAD:

No des largas explicaciones, explícale a tu hija o hijo el porqué de una determinada norma o límite con un lenguaje sencillo y de manera concreta, si es necesario ayúdate de cuentos, imágenes o juegos, etc.

SÉ COHERENTE Y CONSISTENTE

No cambies las normas de un día para otro en función de tu estado de ánimo o sin motivo. Si un día no le permites hacer una cosa, no le permitas al día siguiente porque el cansancio te puede, tienes visitas o por cualquier otra circunstancia. Los límites establecidos se deben respetar siempre.

SÉ FLEXIBLE; EVITA LA RIGIDEZ Y EL AUTORITARISMO

Aunque no debes variar de un día para otro, habrán ocasiones en las que podemos flexibilizar nuestro sistema de normas, por ejemplo: Si en esta casa solo se comen dulces los fines de semana, pero un jueves están pasando la tarde con amigos y los otros niños están comiendo dulces, puedes ser flexible y avisarle a tu hijo “hoy es un día diferente y estamos de fiesta, si puedes comer 1 dulce”.

NO BUSQUES LA PERFECCIÓN, TOLERA LOS ERRORES

De los errores se aprende, por lo que es importante que seamos capaces de tolerar los errores de nuestros hijos, pero también los nuestros propios.

ELOGIA Y RECONOCE

Para que los niños sepan cuándo han hecho algo mal y cuándo han hecho algo bien debemos decírselo. Si está traspasando un límite, acércate a tu hija o hijo, ayúdale a detener el comportamiento y, cuando esté tranquila habla con ella.

Cuando tu hija o hijo está haciendo algo bien, espera un momento de “pausa” (cuando no interrumpas su juego y exploración) y hazle saber que también en esos momentos le ves “estás muy concentrada construyendo esa torre, ¡ya lograste poner muchos bloques! Veo que disfrutas de ese juego”

OFRÉCELE UN ENTORNO SEGURO DONDE PODER DESPLAZARSE Y MOVERSE CON LIBERTAD

Con apenas un año tu bebé está empezando a explorar el mundo que lo rodea; se caerá, se golpeará y se levantará de nuevo, sus nuevas capacidades psicomotrices le abrirán todo un universo de posibilidades y mil cosas por descubrir. No limites su exploración, permite que se mueva en casa con libertad manteniendo un entorno seguro. Elimina de su alcance cualquier objeto punzante o elementos tóxicos que pudiera tocar o ingerir, esto evitará no solo muchos accidentes si no también muchos “NOs” innecesarios que podrían limitar su potencial de exploración.

APRENDE A UTILIZAR EL “NO”

Usa el “no” firme rotundo y sin gritar cuando se acerque a algún elemento con el que podría dañarse. En otros momentos intenta establecer los límites evitando el uso de la palabra “no”, por ejemplo “¡alto mano! Los adornos solo los podemos ver”, o “ese vaso es de mamá, el tuyo es el de plástico”.

Ten siempre en mente, los límites se establecen con AMOR y FIRMEZA, sin gritos, sin ningún tipo de violencia. A los padres nos toca controlar nuestras emociones, siempre hay que mantener la calma, lo mejor es respirar y contar hasta 10, 30 o 100 si es necesario. Sé empático con tu hijo o hija, piensa qué estará haciéndolo actuar de esa manera, ayúdale a tranquilizarse y después intentar hablar con él o ella.

Para educar de manera eficaz, debemos marcar las reglas en casa que cuiden de los pequeños y de toda la familia, si un día te encuentras con una regla a la que no le encuentras motivo, pregúntate si es una regla que realmente es necesaria.



Torrés, S. (2019) CONSEJOS EFICACES PARA PONER NORMAS Y LIMITES A LOS NIÑOS DE UN AÑO. https://www.serpadres.es/1-2-anos/educacion-estimulacion/articulo/la-importancia-de-limites-para-los-ninos-881479297464

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